domingo, 15 de julio de 2012

LA CUARTA MELODÍA


Nadie lo notó, no hubo miradas ni porqués… pero cuando decidí tan solo disfrutar, lloré. 

La época impresionista, “Pequeña Suite” era su nombre, melodía romántica, suave y nostálgica; quizás si hubiera sido la 5º melodía, es decir la siguiente, la elegida para cerrar los ojos, ninguna lágrima hubiera derramado, pero un recuerdo más que sublime debía sacar de esta jornada. Y ahí estaba yo, sentada en una butuca del Teatrín de Humanidades de la UNT, con gotas cuajadas de roció colgando de trémulas pestañas y disfrutando del I concierto de la Orquesta Sinfónica de Trujillo, era su canción número 4 y por razones que desconozco, me ablandó el corazón. 

Ahora recuerdo como empezó…

Un elegante traje y un hermoso vestido azul eléctrico dieron la bienvenida al majestuoso arte que daría comienzo minutos después. Observe al chico sentado delante de mí, para cuando reaccioné, sus manos ya habían estrujado y estirado por segunda vez el programa del concierto, no supe si interpretarlo como un signo de dejadez y total desinterés o quizás tan sólo como un impulso del aburrimiento y chacota entre amigos…  en fin, menee la cabeza y lo dejé pasar. “Este telón se abre para recibir al maestro Teófilo Álvarez” exclamó la dama  de azul… y todos irrumpieron en aplausos cuando un señor de aproximadamente 50 años (siempre tan mala para adivinar edades), de baja estatura y algo canoso, tenía la piel morena y dulce sonrisa… ¡tenía frente a mí a una artista! Tenía frente a mí al, textualmente mencionado, maestro Teófilo Álvarez, pero debo ser sincera y su nombre jamás sonó antes en mis oídos… y como para continuar con mi desfogo, nunca había asistido al concierto de una orquesta sinfónica; sin embargo, eso no significa que no me haya interesado, son aquellas pasiones que cautelosas habitan el corazón de las personas y se guardan expectantes a que un motivo, una persona o un trabajo de la universidad les dé la mejor oportunidad para florecer… 

7 y 56 minutos (según marcó mi celular, no me gustan los relojes) y las luces se apagaron, y automáticamente todos supimos que el espectáculo había comenzado… con la voz algo ronca anuncio “La Primavera” de Antonio Vivaldi, contextualizado en la época barroca. Juan José Ortega sería el solista con el violín, por razones que no llegué a entender, las luces se encendieron nuevamente y permanecieron así durante todo el concierto. Una chica entre los músicos, me percate de la presencia de solo dos señoritas, y eso que no fue hasta el final que vi a la segunda. Su largo y sonoro bostezo llamó mi atención y no comprendí como es que esperaba interés por parte del público (imagino eso espera todo artista) cuando ella misma añoraba con ir a su cama y soltarse a Morfeo, pero el tocar de todos los ahí presentes, hicieron que mis ojos sobre la chica se desplacen hasta el movimiento de brazos del director filarmónico, mientras mueve la batuta de arriba abajo y violines, violas, violonchelos, clarinetes y contrabajo inician un camino de sensibilidad… terminó la primera canción.

Época Clásica, W.A. Mozart: “Sinfonía Nº40 – En el sol menor”, aunque en ese momento no tenía idea de que empezaban a tocar, la chica parece haber despertado y toca la flauta traversa con puro fulgor. Una música rápida, un compás tosco pero elegante, el chelo parece guardarse cauteloso hasta otra pieza y levemente se hace sonar. El clarinete es un silbido del viento y el violín… el violín se lleva el protagonismo. 

“Es un tour romántico a través del tiempo, esta melodía se deja al libre albedrío, no tan vacío, más bien espiritual”…así dan inicio al 3º tema de la noche, en este caso el papel principal lo tendrá un violonchelo, el solista guarda tristeza en la mirada, o al menos eso percibo yo, el bajo, el clarinete lo acompañan en su agonía, en el dolor que ya flota en el ambiente, una señorita detrás de mí, permanece con los ojos cerrados, pero no duerme…siente. La batuta del director va hacia arriba, abajo, luego ambas manos, la izquierda se sacude a los lados, y ambas empiezan a marcar el ritmo al violín pum, pum, pum,  el contrabajo y el bombo le ponen punto final. 

Luego, mi punto de quiebre, la 4º melodía.

“Debo observar los detalles” me dije a mi misma, el chico del programa arrugado tenía la mirada fija delante… uno que otro embelesado, un par por ahí de enamorados, a mi derecha las cámaras lanzaban los fash y debo decir que ninguno conversando… y era de esperarse. 

La 5º melodía me transportó en el tiempo, cuando la presentaron dijeron que databa del siglo XX, después de la II guerra mundial, una composición de ballet, aunque la afirmación sea algo irónica…algo que entendí luego de escucharla. Su nombre era “Trabajadores agrícolas” y cuando el violín y el clarinete iniciaron una marcha de batalla, seguido de los timbales parecían marcar el paso de soldados romanos (al menos en mi mente, contrario a la introducción dada), con el estandarte levantado y todos con pie derecho y luego izquierdo, seguían el paso del violonchelo, y ¡suenan los tambores! Retumban las trompetas y los clarinetes no dejan de sonar, se inflan sus cachetes ¡por Dios, cuanto aire!  Los soldados no se han detenido, ellos nunca descansan, continúan marchando y la viola da la fuerza, suben y bajan el arco definiendo sus tonadas, y un indicador con la mano, ambas manos a cada costado y un fuerte sonido acabó con la travesía… ¡hasta me sobresalté!

¡Y el público se pone de pie, yo también aplaudo con fuerza! Todos sonríen, todos satisfechos, esta magia no vale 2 soles… ¡Vale cuanto más! Pero la orquesta Sinfónica de Trujillo decide obsequiarnos un bonus track, el “himno al sol”, que según detallaron es lenta y tiene huayno en su continuación; un silbido de violas y violines inician la suave melodía, pero el sonido del tambor y tarola marcarán el huaynito, y ¡los oyentes empiezan a zapatear! El ligero movimiento de hombros se hace presente y todos los instrumentos parecen decir adiós. 

Debo aceptarlo, 54 años de trayectoria no han pasado en vano… y antes de salir me dije: “volveré a escucharlos…lo prometo”.

sábado, 14 de julio de 2012

Al unísono con Juan Luis Guerra…


“Tengo un corazón, mutilado de esperanza y de razón…”, es así como Juan Luis Guerra da inicio a su última canción de la noche. “Burbujas de amor” pese a los años transcurridos no disminuye en fans y románticos que lanzan un grito de emoción al reconocerla y alzan las manos al compás de la música, mientras nuestro cantante camina sobre el escenario, se agacha al nivel del público, estrecha sus brazos mientras su labios continúan “…y este corazón se desnuda de impaciencia ante tu voz…”

Guerra no es el único que siente la canción mientras la canta, el protagonismo no se lo lleva solo, ningún oyente guarda emociones, y a todo pulmón y sentimientos, mientras se toman de la mano, o besan a su pareja, mientras miran al cielo pensando en alguien o quizás lo llamen desde arriba… algunos tan sólo lo entonan vibrando con cada frase y cantándole al viento, “…quisiera ser un pez, para tocar mi nariz en tu pecera y hacer burbujas de amor por dondequiera…” uhhhhh, risueños, “…pasar la noche en vela, mojado en ti…un pez…” y cada uno de aquellos solistas se transportó a otro estado paralelo en donde las metáforas cobran sentido. Metáforas, que no confunden al público, todos parecen entender cada palabra y verso de la sinfonía… 

La trompeta hace aparición en el escenario y luce radiante gloriosa… su mentor siente cada soplo de viento y música que provoca… la banda no tiene nada que envidiar, y el sentimiento en el ambiente cambia de color de azul, al rojo, nuevamente azul y más de mil personas bailan y tararean al ritmo de “burbujas de amor”.

La algarabía no disminuirá sino hasta el “gracias” tan cariñoso pronunciado por nuestro artista… y Viña del Mar, 21 años después de la última presentación volvió a cantar al unísono con Juan Luis Guerra.



jueves, 12 de julio de 2012

"Periodistas y la destrucción de su mordaza"


Un hombre maniatado y cubierto el rostro con una máscara era arrastrado por el piso y colocado ante los ojos de decenas de personas, mientras aclamaba ayuda y gritaba su inocencia… la curiosidad pero inactividad de sus receptores acabaron con sus fuerzas, hasta que dos señoritas en igualdad de condiciones fueron traídas a su costado, la clara imagen de delincuentes se formó en el pensamiento del escenario, y cuando todo parecía perdido ya… “Somos inocentes, fue idea de él”, exclamaron ellas, acto seguido un hombre con el poder irradiandole los ojos las dejó ir. Sin embargo, el bastardo no contó con la misma suerte, y luego de escuchar sus “delitos” una bala lo atravesó. Él era un periodista.
Es un hecho que todo comunicador social deberá someterse a los lineamientos de la ética profesional, un decisión que no dependerá de nadie más que de cada uno de estos profesionales que año a año hacen la promesa de informar a la población, de concientizar y de sacar a la luz a esos gatitos que funcionarios, políticos y personalidades dejan encerrados, a no cerrarse la boca, a no vender sus palabras y a no dejar que el dinero saque dedos y empiece a redactar lo que debería hacer nuestro espíritu periodista. La nueva educación y el futuro periodista fueron algunos de los temas que se buscó resaltar en la apertura del inicio de actividades de la escuela de ciencias de la comunicación de la Universidad Nacional de Trujillo en la celebración de su XIX Aniversario.
Hablar de ética profesional, es tocar fondo y hacer hincapié a los tantos casos de abusos contra periodistas que acabaron tras las rejas por indagar en temas de interés público, por excavar en la vida privada; hablar de medios de comunicación que dirigidos por grupos empresariales dejan en el cajón del escritorio todo principio moral y normal básica del comunicador, deberse a la sociedad… Partiendo de aquella premisa, todo video o discurso hecho y observado por los estudiantes de la UNT fueron dirigidos a una correcta moral. “No dejar que nos cierren la boca, porque el periodismo es una pasión y yo me debo a mi mismo” fue una de las líneas que intentaban calar en el fondo del alma de aquellos futuros comunicadores.
Exposiciones, foros, conversatorios, eran algunas de las actividades a llevarse a cabo, los temas de vital interés, por mencionar algunos: La ley mordaza, El impacto de las noticias policiales en la sociedad y la relación entre periodismo y uso correcto del lenguaje… congregaron a más de 100 estudiantes en busca de nutrir conocimientos, y ampliar horizontes con expertos en diversas áreas temáticas, el coronel Elidió Espinoza PNP en retito, Periodista Edgar Vásquez, jefe de prensa de Ozono Televisión, El periodista y
docente de Lima Eloy Jáuregui quien de forma peculiar expresó: “El buen periodista tiene que juntar palabras simpaticonas, hacer que se enamoren, se casen, hagan el amor y tengan hijitos” .
Pero acompañando a las actividades académicas, la integración de los comunicadores es otro aspecto difícil de omitir o ignorar, puesto que permite conocer a seres pensantes que ayudan a elevar la aptitud crítica del profesional, a iguales que por las mismas aulas y docentes, esperan algún día llamarse con orgullos “colegas”. Mañanas y tardes deportivas dieron fe de que la unión hace la fuerza, el paseo de integración, la verbena, la elección de miss comunicaciones y la fiesta de cierre de aniversario, van impregnados en el vestido o traje de aquel día. “Mi salón se ha unido, y hemos demostrado que la juntos podemos lograr muchas cosas” mencionó Fiorella Martin de V ciclo. De otro lado,  Ricardo Hernández, expresó “hoy termina la mejor semana de mi vida…”.
Con sonrisas en el rostro y la unión desbordando las aulas, los alumnos de la ciencias de la comunicación culminaron su semana de aniversario, semana que dio inicio el lunes 02 de Julio con la apertura en el auditorio del centro de idiomas de la UNT, con la clásica y tan importante esperanza de formar verdaderos comunicadores que llevaran orgullos del título de esta carrera, el IV poder… 


DESCARTAN EXPANSIÓN DE BACTERIA EN HOSPITAL BELÉN


Infección habría sido causada por mala higiene en la lactancia. Áreas cerrarán temporalmente y contratarán personal para mayor cuidado

Busca calmar las aguas  ante las constantes especulaciones y críticas hechas contra el hospital Belén de Trujillo, luego que sean 11 los recién nacidos infectados del área de neonatología. En respuesta, el director de dicho centro Dr. Miguel Angulo Rodríguez, descartó la expansión de la bacteria Shigella, que aparentemente se habría propagado por la falta de higiene al momento de la lactancia. 

“Se puede atribuir como causal la falta de educación al no lavarse las manos antes de dar de lactar a los niños, que son de baja defensa, por ahí se encontró el germen” afirmó la autoridad de dicho nosocomio. Sin embargo, las madres de los menores afectados muestran su desacuerdo asegurando que la atención es deficiente y que el personal labora sin ninguna protección, informaron además de la muerte de dos niños; aunque el personal de salud niegue su relación con la bacteria. 

Cabe resaltar que médicos especialistas señalaron que la Shigella es una bacteria que puede infectar el tracto digestivo y causar una amplia gama de síntomas como diarrea, cólicos, vómitos y náuseas.  Se contagia a través de las heces o dedos sucios de una persona a la boca de otra. Esto sucede cuando la higiene básica y los hábitos de lavado de manos son inadecuados.
  
Las áreas involucradas serán cerradas temporalmente para su desinfección pero seguirán atendiendo a los neonatos que permanecen internados; tras aceptar la responsabilidad de las encargadas de nutrición en neonatología, debido al déficit de personal, anunciaron la contratación de dos enfermeras que se sumaran a las 16 en servicio, aunque continúe sin ser suficiente.


LA PLAZUELA EL RECREO... RESCATANDO HISTORIA


Sus bancas siguen siendo escenario de añorables anécdotas, historias y un sinfín de largas charlas bajo la frondosa sombra de sus ramas.  

“Llevo viniendo aquí cerca de 50 años y sigue siendo mi lugar favorito…” nos dice Juan Agurto, mientras extiende la mano pidiendo una propina… a él, ni el tiempo ni el accidente que lo hizo perder la pierna lo alejó del lugar favorito de poetas y amantes de la poesía y del amor… La plazuela el Recreo aún tiene gran cantidad de admiradores.
En 1929 la pileta que adornaba la Plaza Mayor se traslada hasta este lugar para que de paso al actual Monumento de la Libertad; está hecha con mármol de Carabamba obsequiada en el siglo XIX por el canónigo Don Pedro de Madalengoitia. Atractivo que es resguardado en sus cuatro costados por musas al estilo italiano representando a las cuatro estaciones del año. 
Sus frondosos árboles datan de hace más de 50 años y son considerados los más antiguos del centro histórico, además de aportar gran estilo y paz, guardan y protegen en sus ramas a cientos de aves. Las palomas hoy en día forman parte del paisaje de la mayoría de ciudades, lugares emblemáticos en donde la gente va a darles de comer: la plaza de la Merced en Málaga, la plaza Catalunya en Barcelona, la plaza del Pilar en Zaragoza…Trujillo no debería ser la excepción.
“Claro que sería bonito que la Plazuelita vuelva a ser como antes, antes hasta proyectaban películas” nos cuenta Yuri Meza Calderón, que no deja de lustrar decenas de botas diarias desde hace 15 años. “Hay más seguridad y áreas verdes, además que aquí tengo muchos amigos”. Una demostración más del grato ambiente que la reconfortante sombrita nos brinda.
Campañas de Salud, feria de libros, eventos artísticos y culturales, así como gastronómicos no dejan que la plazuela pierda su esencia aunque aún se puede hacer más. Si bien es cierto, gran cantidad de turistas lo conocen, la implantación de murales informativos y culturales serian de gran aporte si lo que queremos resaltar el su valor histórico. Sin dejar de mencionar que a su alrededor diferentes empresas de servicios brindan atención al público que los necesite.
Terapias, seminarios, exposiciones y hasta cursos de fotografía, arte y arquitectura podrían tener como escenario la gran puesta en escena de la plazuela El Recreo. Y porque no, también la proyección de las películas que seguro fue el inicio de grandes historias de amor. Un escenario que de nosotros depende no se quede en lo que fue y que el viento de su historia no se la lleve también a ella. 

Gratificante desesperación...

Despues de confirmar que se trataban de fuertes gotas de rocio...
las ganas desmesuradas de escribir se apoderaron de mi, fueron mas grandes que todo concepto, que toda limitación y que cualquier cuidado, pero no fue la simple necesidad de sostener un lapicero y una hoja donde plasmar...
Queria que el agua cayera sobre ella, rasgando su textura...que la desgastara, que se corriera la tinta...que se vuelva fragil, debil... (que familiar suena aquello) tal cual esta ahora, y me encanta...
Quedarme recostada no estaba en mis planes, con o sin dificultad me puse en pie (literalmente hablando) y tras consegir mis dos instrumentos, los quelcos de la ventana no son gran impedimento...
Desesperacion, esperanza, frustacion y energia... nuevamente desesperacion y un nudo en mi pecho hace que descanse y busque apoyo... nuevamente y empiezo a quitar el seguro, a despegar la cinta que los sostiene... saco uno a uno
Logro sentir la humedad, siento el aire y el olor a lluvia... que naturaleza que espectaculo que genial...
...Me emociono, me apresuro...nuestro Dios puede cansarse de llorar, si será por la maldad del mundo... o porque cesar vallejo ya no está con nosotros, quisas alguien le hiso daño.. o porque no puedo bailar bajo su inmesurable y magnifica obra, a la que alguien llamo cielo.
Y mientras la gente huye y se protege de su furia, y mientras las almas transeuntes buscan sombra y las copas de los arboles parecen un buen refugio... yo busco mojarme
...Salieron, 4 quelcos serán más que suficientes para sacar la cabeza y gritar en silencio que la siento sobre mi rostro... que puedo sentir la lluvia caer sobre mi rostro!  que mis ojos se entrecierran al sentir el agua y que mis labios tienen sed.
Y la pierna izquierda empieza a temblar, pero no tiene mayor importancia, mis manos se mueven por inercia mis labios sonrrien en forma automática.. y es que esto no acaba aqui, de sentir la lluvia no me privarán...
Y al mismo tiempo que mi desesperación recupera la compostura, el llanto del creador guarda la calma...